La peluquería: compañeros de depilación

 

Esta mañana he tenido mi segunda sesión de depilación. Con eso de que esta semana tiene tantos festivos y que el viernes hacen puente, hoy estaba aquello que parecía la boca del metro. Hay 16 puestos repartidos en 3 salas: una con cuatro puestos, otra con dos y “la peluquería”, donde nos sentamos diez. Hoy estaban todos ocupados y aún quedaba gente esperando en la puerta.

Allí hay de todo: prensa variada, revistas de todo tipo, Ana Rosa en la tele, desayuno a la carta, marujeos (muchos)… una peluquería en toda regla, vamos. Y como son dos horas largas las que yo estoy allí cada vez, ya los voy conociendo. Hoy he coincidido con algunos compañeros de la vez anterior y conocido a otros. Os presento a algunos de ellos (*):

ZZZZZZZacarías y ZZZZZZoilo: son dos señores mayores muy madrugadores. Siempre están allí los primeros… ¡para pillar camilla y darse el tratamiento acostados! Vamos, que es “enchufarse” a la maquinita y caer como troncos. Y todos los demás podemos dar fe de que descansar, descansan. Por favor, ¡qué manera de roncar!

Mª Dolores: es sentarse y empezar a enumerar todas sus peplas de la semana: que si el lunes me dio diarrea, el martes estreñimiento, el miércoles vomitona… un gusto de señora, vaya.

Nancy: que cada vez aparece con un modelito diferente digno de haber sido elegido por una niña de cuatro años.

Cándido: pos eso, que es muy discreto, casi siempre está mirándose el primer botón de la camisa (el de arriba), habla poco y muy flojito, apenas se nota su presencia. Un angelico.

Dulce: ésta les trajo el otro día unas magdalenas caseras a las chicas de bata blanca –que se merecen eso y mucho más por su profesionalidad y por ser tan buena gente-. Hoy les ha prometido unos cordiales para la semana que viene.

Martirio: como te toque sentarte a su lado la llevas clara. No para de hablar, de cualquier cosa, hila un tema con otro y, sinceramente, creo que le da igual que le escuches o no, esta mujer lo que necesita es contarte su vida. Quieras escucharla o no.

Pastora: que cada vez que le toca tratamiento, se lleva a medio rebaño con ella a la clínica y, como los acompañantes deben esperar fuera, cuando quieren pasar a ver cómo está tienen que organizarse por turnos.

Y yo, que seguramente para todo ellos seré Antoñita, la Fantástica, porque me lo paso bomba y aquí estoy para contároslo.

(*) Vale, los nombres son inventados, pero ellos sí existen y son así :)

 

7 comentarios en “La peluquería: compañeros de depilación

  1. jajajaaaa… yo el otro día también les hice madalenas a las “angelitos de la guarda” y hay alguno mas de esos personajes que describes por mi hospi también… ¡Como somos eh???
    Espero que no te esté dando mucha guerra los efectos secundarios. Animoooo!!

  2. qué va, hija. No tengo ná de ná. Vamos, que no me libro del ajetreo de los críos como no sea echándole muchíiiiiiisimo morro: ay, cariño, que me encuentro fatalperofatalfatal. Hoy te encargas tú de los baños y las cenas, ¿vale? :)

    Y que siga, así!

  3. Qué Antoñita la fantástica? Por lo menos María Alegrías! Porque, hija, debe de ser un gustazo tenerte como compañera, paciente, etc…. Desde luego, al menos a mí, me alegras los días. Vamos, que me dan unas ganas de acompañarte… porque la logística no está de nuestra parte, que si no….

    Un besazo muy fuerte, prima, y a seguir así!!!

  4. Eres unica! Yo de mayor quiero ser como tú. Como lo haces….? Que sepas que me tienes super enganchada. Mi dia ya no tiene sentido si no leo tus vivencias. Me haces reir, reflexionar….y valorarte un monton.

    Te queremos

  5. Qué grande eres!!! llevo un montón de días leyéndote pero no tenía muy claro cómo publicar… y que sepas que eso de que mi madre, la tía loliloliloli supiera publicar en tu blog antes que yo no lo he llevado nada bien!! que fuerte!! Qué grande eres, prima!! Me encanta leerte en el blog, esa energía positiva y esa fuerza, cuánto tengo que aprender!!

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