Bienvenido, pajarito

Mi “pajarito” se llama JET PORT PLUS II.
Creo que yo debería ir pidiendo pista de despegue…
Los profesionales de la villa son gente majísima que intentan hacerte la estancia allí lo más placentera posible. Lo que pasa es que tienen una manera muy rara de hacerlo.
Hoy he ido a por mi pajarito y me he reencontrado con muchos de ellos.  Nada más llegar me han enviado a ver a la del corte de mangas y aquélla que jugaba con unas pinzas de colores.

De ahí a un mostrador a que una amable señorita me envíe… ¡a la planta de maternidad! ¡Otra vez! Y tú empiezas a pensar que una vez, vale, pero dos ya es fijación.

Más tarde aparece otra amable señorita a cogerte la vía. ¡Ja! Eso se ha creído ella. Ésta no sabe que tú tienes tendencia a dejarte las venas olvidadas en casa y hoy no iba a ser menos. Así que, después de un buen rato haciéndote perrerías, la chica se vuelve con sus trastos al control de enfermería y tú te quedas con un agujerito más en tu maltrecho brazo.

Un rato más tarde aparece otra amabilísima señorita a ponerte el antibiótico intramusCULaO, porque su compañera no ha podido cogerte la vía. “Y en quirófano, ya que se apañen ellos”.

Y efectivamente, llegas a quirófano y nada más tumbarte te castigan mirando a la pared y con la cara semi-tapada mientras ellos te trastean al tiempo que deciden si es mejor alquilar una caravana o coger un bungalow en el camping. Y cuando te vas a dar cuenta, ya te están largando de allí con la prohibición de acostarte antes de las dos de la madrugada cuando tú normalmente no ves el reloj marcar las once de la noche. Caray, Miss Agujas sólo te echaba una reprimenda pero éstos no se andan con chiquitas.

Y todo esto en ayunas. Lo dicho: esta gente tiene una manera muy rara de ser amable.

Y te mandan de nuevo a tu habitación donde otra amable señorita viene a tomarte la tensión y te alegra el día porque te dice que se acuerda de ti y eso es “porque eres de las simpáticas”, que de las desagradables se olvida pronto. ¡Toma ya! Y sí, tú también la recuerdas por lo cariñosa que fue contigo durante tus vacaciones en el spa y le dices que está muy guapa con su nuevo corte de pelo. Y ella se asombra de que lo hayas apreciado. 
Y después de eso vienen a darte el alta y la cena, para que te vayas con el estómago lleno. 
Total, que han pasado casi doce horas desde que entraste en la villa esta mañana pero ya estás de vuelta en casa. Algo dolorida, flanqueada por Sir Nolotil y Sir Paracetamol y orgullosa de tu pajarito, ése que hará que ya nadie tenga que reñirte por haberte dejado las venas en casa. Se acabaron los pinchazos y los hematomas. ¡¡ Pío pío !!

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