No me toques las narices

Muerdo. Estoy que muerdo. Pocas veces me veréis indignarme, pero lo de la ONT ya es que lleva demasiado tiempo tocándome los lereles.

No sólo no pones en marcha las tan necesarias campañas de concienciación sobre la donación de médula ósea y cordón umbilical. 


No sólo no apoyas a quienes voluntaria y solidariamente realizamos el trabajo que se supone deberías realizar tú en favor de #donamedula.

No sólo no materializas las prometidas medidas de duplicar el número de donantes en España de las que alardeabas al presentar tu estupendo Plan Nacional de donación de médula ósea con el que tanto te gusta llenarte la boca. Ohhhhh! Qué maravilla! ¿Te hacemos palmas? Duplicar un mísero 0,2% es alcanzar el igualmente mísero 0,4%.

No sólo no haces nada de eso. No contento con eso, te sigues adjudicando medallas que no te corresponden. Si en este país la gente sabe lo que es la médula ósea, para qué sirve y que se puede donar no es precisamente gracias a tu -inexistente- labor informativa.

Ese mérito es de colectivos como Pelones Peleones que, sin recurso alguno, ponen en marcha iniciativas como los billetes solidarios, el reto de ser TT en twitter, la recogida de 100.000 firmas y tantas otras.

Ese mérito es de fundaciones como Uno Entre Cien Mil, que surgen de un caso particular con el único objetivo de informar y conseguir fondos para contribuir en la lucha contra la leucemia.

Ese mérito es de particulares como los papás de Alba Pérez, los papás de Guzmán y más recientemente los papás de Mateo, que se lanzan a la calle, los medios y las redes sociales a presentar su caso y concienciar sobre la donación de médula ósea.

Pero no; tú, ONT, no te conformas sólo con eso. Tú además te dedicas a escribir notas informativas advirtiendo de que esas campañas no sirven más que para conseguir “unos cientos o miles de donantes más” (eso lo has dicho tú, ONT), desacreditando la labor de tantos particulares y profesionales sanitarios que se dejan la piel día tras día para informar sobre la donación de médula ósea, acusándonos de pretender individualizar un acto tan generoso para un paciente en particular, cuando bien sabes que lo primero que indicamos es que quien se hace donante lo hace para quien quiera que lo necesite en cualquier parte del mundo. Para eso sí tienes tiempo.

Cuanto más leo tu Nota Informativa más me indigno. Expondría punto por punto mis comentarios a cada uno de esos párrafos, pero por respeto a mis lectores, me ahorro la vomitona e insto a cada cual a que saque sus propias conclusiones.

Por mi parte, yo te vuelvo a adjudicar el premio WTF.

4 comentarios en “No me toques las narices

  1. relaaaaaaaaaaaaax, que tú estás de vacaciones!! es para ponerse del hígado, pero tú no te mereces la cantidad de porquerías que segrega tu cuerpo cuando te cabreas, en serio!
    Demuestran que no sólo son unos incompetentes, que en el tema de la médula ya nos lo olíamos todos, sino también unos miserables ¡qué lástima!

  2. Yo creo que viene a explicar que con campañas tan concretas, iniciadas por familiares de enfermos, especialmente niños, con esa impotencia que tienes por hacer algo…creo, como decía, que añade picos extra de trabajo que no van a ser útiles en ese momento, que hace a los donantes exigentes, y no siempre comprometidos a largo plazo.

    Entiendo que se consideran bien cubiertos con 22 millones de tipos, que cubren a un 87% de los casos. Entiendo por su comunicado que quizá el trabajo grueso ya esté realizado.

    Entiendo también que se les ha olvidado mencionar que trabajos como el vuestro, sostenido en el tiempo, nos hará tener algún millón más de personas que incremente el porcentaje de éxito.

    Creo que todo es interpretable por ambos lados. Agradezco también campañas como las vuestras.

    Y me siento aliviada de saber que hay 22 millones de tipos en el mundo, y que son compatibles con un 87 y pico por ciento de personas, la verdad!!!

    Besos

  3. Pues a mi se me ponen los pelos como escarpias, sobre todo por las pocas facilidades que dan algunas comunidades autonomas a la hora de querer hacerse donantes ( no en mi caso, en alava) los recortes tambien han llegado a estos asuntos
    En fin, seguiremos luchando por conseguir al menos un donante más y solo eso ya habrá merecido la pena
    Un beso guapísima

  4. Una gilipollez. Cualquier campaña, sea la que sea, si vale, como dice Maite, para conseguir un solo donante, ya vale la pena. Si se consigue pasar del 87% al 100% de los casos, mejor que mejor. No quiero pensar qué sentiría yo si uno de mis hijos fuese del 13% que falta. Lo que se ha aprendido en general (y yo en particular) gracias a las campañas y a los blogs de los enfermos o los familiares es impresionante, realmente.

    Y son campañas supernecesarias. Yo quise donar cordón umbilical en ambos embarazos y no me dejaron, me dijeron que mi hospital no lo contemplaba. Hasta que la presión social no haga que se pueda donar en todos y cada uno de los hospitales de España (y del mundo), que no me vengan con chorradas sobre la inutilidad de las campañas. Dar a conocer la problemática y las soluciones es básico!

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