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Cuento medieval: una luz al final del túnel

 
«… aquel día la vieron salir pletórica de la villa con unos papeles en la mano y todo el mundo se preguntaba qué significaría aquello que cantaba: titiriritititiiii…

La bella amazona se encaminó entonces hacia la morada de Lady Vampiresa, quien aceptó gustosa su ofrenda y prometió contactar de nuevo con Uniteta en unos días para entregarle una misiva con importante información que debería hacer llegar al druida. Ella sabía que aquella reunión sería trascendental y probablemente determinaría su futuro.

Uniteta comenzaba a ver una luz al final del túnel e incluso se permitía soñar con la victoria de su batalla…»

Con los cinco sentidos

Se acabó. Al menos de momento.
2 mamografías, 2 ecografías, 2 punciones (1 BAG + 1 PAAF), 1 gammagrafía, 2 TAC, 10 analíticas, 1 resonancia magnética, 6 ciclos de quimioterapia, 1 operación, 50 puntos de sutura, cientos de minutos de fisioterapia, 1 prótesis, 25 sesiones de radioterapia, innumerables citas médicas.

Todo eso ya queda atrás. 

Después de ocho meses y medio, en apenas unos días me presento a mi examen final: un TAC de cráneo, tórax y abdomen y una analítica completa. Y como me den el aprobado, suh váih a enterá. Pero eso será en unos días, quizá semanas. Ya conocéis uno de mis lemas: «Olivica comía, huesesico al suelo». 
Mientras tanto me voy…
… a ver gaviotas.
… a oler a salitre.
… a escuchar las risas de mis Príncipes.
… a saborear un buen caldero.
… a abrazar a mis amigos. 
A partir de ahora os escribiré mirando al mar. ¡Feliz verano!
«… y la bella amazona de nombre Uniteta montó en su corcel y galopó lejos, muy lejos de aquel lugar…»

Otro cuento medieval

(vía)

«… y la bella princesa entró pelona y salió amazona. Durante su estancia en la villa, la costurera le hizo un vestido con una cremallera espectacular. Tan esplendoroso era el tejido que parecía que fuera su propia piel.

A su regreso al castillo y sin previo aviso, se presentó una dama de alta alcurnia, Lady Parestesia, que ya no se separaría de la princesa ni de día ni de noche. Juntas veían las estrellas. Continuamente. ¡Qué bello era el firmamento!

Pasados unos días, la princesa fue a ver al druida, al que hacía dos meses que no visitaba. Leyó un pergamino llegado desde el lejano Laboratorium que hablaba de una tal Lady Biopsia y el sabio se puso a dar saltos de alegría al tiempo que repetía “¡qué barbaridad! ¡qué barbaridad!”.

Raudo y veloz el druida redactó una misiva para sus amigos de la vecina Villa Radioterapia con las buenas noticias, encargando a la princesa amazona que les hiciera entrega de la misma…»

Segundo cuento medieval (el desenlace)


“… comenzaba el día a clarear cuando la bella princesa Pelona se encaminó a Transilvania para realizar su ofrenda a Lady Vampiresa quien, a cambio de su generoso presente, se ofreció a ayudarla en el recuento de tropas: contaron 5.260 soldaditos, el 59% de ellos de nombre “Neutrófilo”. La bella princesa Pelona fue muy feliz al conocer la noticia e informó inmediatamente al druida. Éste le dio su enhorabuena y quiso premiar a su médula concediéndole el galardón de Caballero de la Orden del Tuétano de Primera.

Al llegar al castillo, la bella princesa Pelona ordenó a los cocineros que esa misma noche hicieran alarde de los manjares existentes en las alacenas y prepararan un festín de emparedado de pata de cerdo cocida con queso de las cabras de los pastores y regaran tal banquete con jugo de los mejores tomates de la huerta de la villa.”



Segundo cuento medieval

 
 Neutrófilo 
“… la bella princesa Pelona fue a contarle al druida que su ejército se había visto reducido hacía unos días a 1.400 soldaditosde los cuales solo un 10% se llamaban Neutrófilo -y eso no era nada normal en aquella época, en la que un 70% del ejército se llamaba así-. También le contó que el día anterior había recibido la visita inesperada de Lady Fiebre, aunque en el día de hoy apenas se había dejado ver por el castillo. Al druida no le gustaron nada estas noticias y le ordenó llamar inmediatamente a Sir Antibiótico y viajar urgentemente a Transilvania para hacer nuevo recuento de las tropas, y le advirtió de que si sentía tiritonas o aparecía Lady Fiebre con 39 escoltas, huyera rauda y veloz a la vecina Villa Clínica …”