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Un lavado de cara

¡Sorpresa!

A mí cuando me da, me da fuerte y hace ya unas semanas, sin duda desde el titiriritititiii con el druida, que estoy subida en una nube de emociones e hiperactividad que me tiene de lo más ocupada. Las críticas que está recibiendo el libro son fantásticas, están surgiendo nuevos proyectos que deseo de verdad acaben materializándose, el inicio del curso tan estresante para cualquier mamá de dos príncipes, el otro día me dio por poner mi terraza patas arriba y acondicionar por fin un rinconcito exterior donde poder disfrutar de un rato de lectura o de juego tranquilo con los niños… época de cambios, sin duda. El comienzo de una nueva etapa. Y el blog no podía quedar al margen.

Así que como siempre os he dicho y soy tan afortunada de poder contar con muchos amigos pata negra, entre un antiguo compañero de colegio con quien el cáncer me ha permitido reencontrarme -de nuevo, mil gracias Nacho- y un estupendo consuegro que se ha propuesto quitarme el hueso de la cabeza, hoy puedo abriros la puerta de esta mi vuestra nueva casa.

Más luminosa, más espaciosa, más organizada y más Unamás. ¿Verdad? Imagino que aún iré cambiando alguna cosilla conforme vaya descubriéndole posibilidades al nuevo sitio pero lo cierto es que estoy como niña con zapatos nuevos.

¡Güelcong! ¡Güelcong! Pasa, hombre, pasa. No te quedes en la puerta.

Fin de una etapa laboral

 

Después de doce años en la misma empresa, desde este mismo instante estoy oficialmente finiquitada. Pero no penséis mal, no ha sido por culpa del cáncer. Mi empresa ha cerrado. La crisis se la ha llevado por delante. Qué de cambios desde mi diagnóstico hace año y medio: gano un cáncer, pierdo el trabajo… voy a ir buscándome otra balanza, que ésta me parece que no va bien.

Como decía en esta entrada, toca subirse al tren, ése que pasa una vez en tu vida, aunque no sepa muy bien a dónde me lleva. Lo que tengo muy claro es que lo primero es curarme, acabar mi tratamiento en agosto y pasar la oposición de mi vida en septiembre. Espero obtener un cum laude. Si todo sale bien y consigo el ansiado premio “Revisiones Periódicas”, aunque arrastre mis lacras y deficiencias de por vida, hablaremos de proyectos de futuro. Y seguro que saldrá algo bueno. No tengo ni idea de qué, pero será bueno. Por lo pronto, estoy pensando lo divertido que será mi próximo curriculum: “sé hacer pollo en salsa y vichyssoise, pulseras de abalorios, manualidades infantiles, superar un cáncer con energía y buen humor… ¿organizar congresos y eventos? ¡Ah, sí! eso también.”

Para vosotros, esos que en algún momento pasásteis de ser sólo “compañeros” a “amigos”: somos clan. Nos vemos pronto.

Adelante, siempre adelante.

 

¡Pásatelo bien!

Hoy acaban nuestras vacaciones escolares: Semana Santa y Fiestas de Primavera. Dos semanas completas en las que no hemos parado: procesiones, manualidades, playa, familia, desfiles varios, nuestro Bando de la Huerta y el Entierro de la Sardina (aquí la sardina se quema el sábado siguiente a Semana Santa), amigos

No sé resumir en un post lo feliz que me siento. Los niños han disfrutado como nunca y yo, al verles tan felices, más que ellos. El año pasado por estas fechas yo estaba en plena quimioterapia y aunque mi mente quería, mi cuerpo no podía seguirme, así que fueron unas fiestas un poco descafeinadas. Este año me encuentro mucho más fuerte y he podido hacer mil cosas con ellos.


¿Cómo poner palabras a las sensaciones? ¿Cómo se describe la felicidad? Con imágenes. Conecta los altavoces y… Enjoy yourself!

Premiada


Menuda responsabilidad. Lamar me  ha dado un premio y no sé muy bien por qué. La verdad es que no soy yo muy aficionada a esto de los galardones blogueriles, pero a todos los que seguimos algún blog nos gusta saber algo más del bloguero que se esconde detrás y en estos premios es donde podemos abrirnos en canal. Así que recojo el guante: 

1. Una antigua certeza que ahora no lo es. – “Lo normal”. Lo normal hace mucho que dejó de ser lo normal para mí. Hay que disfrutar intensamente de las pequeñas cosas, y te pongo un ejemplo: hay que descartar esos saludos sosos y casi mecánicos con los amigos. ¡No hay nada como un abrazo apretao y un beso biendao!
2. Un deseo que todavía ves alcanzable. – Llegar a vieja. Y  llegar a fin de mes en números negros.
3. Una persona para perderte en una isla. – Mi Mangüé. Un compañero de la universidad con quien no tenía excesiva relación por aquel entonces, que acabó siendo mi compañero de trabajo y posteriormente mi jefe y mi mejor amigo. Con él he tenido (y sigo teniendo)  las mejores conversaciones, que pueden durar hoooooras y horas aderezadas de miradas cómplices, abrazos apretaos, bailes imposibles y risas, muchas risas. Y es el mejor recogiendo mis lágrimas. Pero que nadie se lleve a engaño: la perpetuidad de la especie no estaría garantizada en ningún caso.
4. El recuerdo más antiguo. – Cuando tenía dos años mis padres me llevaron de crucero con mis hermanos y unos amigos. Al ser la pasajera más pequeña de todo el barco, me dejaron romper un gigantesco huevo de chocolate en la cena de gala dándole golpes con un martillo también de chocolate que me dejaron comerme. El huevo contenía un regalo: una cesta de mimbre que mi madre conservó y ahora uso en casa como fuente para el pan.
5. Sinónimo de ternura. – Contemplar a mis príncipes, que se pasan el día peleando, durmiendo a mi lado. Y ver sonreir a Leo, LucasGuzmánNoa y otros tantos niños que están luchando o ya han superado una leucemia u otra enfermedad hematológica.
6. Un nombre y qué significa para ti. – Uniteta Doscojonis, por motivos evidentes. Y quien no la conozca,  ¡a googlear!
7. Si volvieras a nacer, tres cosas que repetirías. – mis príncipes, mis príncipes y mis príncipes.
8. Si volvieras a nacer, qué tres cosas cambiarías. – el sistema actual de donación de médula ósea y cordón umbilical; el sistema actual de donación de médula ósea y cordón umbilical; y el sistema actual de donación de médula ósea y cordón umbilical.
9. Una gran decepción. – que te falle una persona a quien quieres. Buffff
10. ¿Qué errores repites una y otra vez? – perder la paciencia con los príncipes. Y decir “he sacado por la impresora” porque nunca sé si debo decir “he imprimido” o “he impreso”.
11. ¿Sobre qué escribirías un libro? – sobre mi experiencia con el cáncer, con la intención de ayudar a otras que lamentablemente pisarán mis pasos. ¿Puedo enlazar esta pregunta con la nº 2? 

Ahora me toca lanzar mis once preguntas. Aquí van:
1. ¿Tienes algún mote o diminutivo cariñoso por parte de tu familia o amigos?
2. Algún objeto de tu infancia que recuerdes con especial cariño. ¿Lo conservas?
3. ¿Hay alguien además de tu pareja/hijos a quien puedas decirle te quiero? ¿Se lo has dicho?
4. La última vez que reíste a carcajadas
5. Algo inesperado en tu vida
6. Un destino pendiente
7. Un proyecto pendiente
8. Un comercio donde te encontraríamos si te tocara la lotería
9. Tu palabra favorita, existente o inventada.
10. ¿Te apañas con las tijeras y el pegamento? ¿Y con la aguja?
11. Tres webs (blogs o no) que recomendarías y que no estén en tu blogroll.
Y los blogueros a quienes lanzo el guante:
Eva, de Sobrevivir
Mei, de Teta Rota
Paula, de I love bugs
Rebeca,  de Life in pink
Paula, de Tres pompones
Se lo pasaría a muchos más, y siguiendo las instrucciones deberían ser once, pero algunos ya han sido premiados y otros creo que no recogerían el guante, así que sentíos libres de contestar, blogueros o no, en los comentarios. Y no miro a nadie…